IMPERMEABILIZACIONES TEJADOS

1. Introducción

La impermeabilización de tejados es un proceso fundamental para proteger las edificaciones frente a filtraciones, humedades, goteras y el desgaste natural provocado por la lluvia, el sol, el viento y los cambios de temperatura. Una correcta impermeabilización aumenta la vida útil del tejado y mejora la eficiencia energética del edificio.


2. ¿Por qué es importante impermeabilizar un tejado?

  • Prevención de humedades en interiores.

  • Protección estructural del edificio.

  • Ahorro en reparaciones futuras.

  • Mayor confort térmico en la vivienda.

  • Evita filtraciones que puedan generar moho o daños estéticos.


3. Tipos de tejados que requieren impermeabilización

  • Tejados inclinados de teja cerámica o hormigón.

  • Tejados metálicos.

  • Tejados planos o cubiertas transitables.

  • Cubiertas de fibrocemento.

  • Estructuras mixtas o antiguas.


4. Problemas comunes antes de impermeabilizar

  • Grietas en tejas o juntas.

  • Movimientos estructurales por dilatación térmica.

  • Pérdida de protección superficial.

  • Canalones obstruidos o deteriorados.

  • Materiales envejecidos por la radiación UV.


5. Métodos y materiales de impermeabilización

5.1. Láminas asfálticas

  • Alta durabilidad.

  • Recomendadas para cubiertas planas.

  • Requieren instalación profesional.

5.2. Membranas líquidas (siliconas, cauchos, resinas)

  • Fácil aplicación con brocha o rodillo.

  • Se adaptan a irregularidades.

  • Ideales para reparaciones localizadas.

 


6. Ventajas de las impermeabilizaciones líquidas

  • Sin juntas ni uniones donde pueda entrar agua.

  • Fáciles de aplicar en chimeneas, uniones y puntos críticos.

  • Elevada elasticidad.

  • Resistentes a los rayos UV y a la lluvia.

  • Aplicación rápida y mantenimiento bajo.


7. Proceso de impermeabilización

Paso 1: Inspección

Identificación de grietas, zonas deterioradas o filtraciones.

Paso 2: Limpieza

Elimación de polvo, suciedad, musgo y restos sueltos.

Paso 3: Reparación

Sellado de grietas, sustitución de tejas dañadas o preparación de superficies.

Paso 4: Aplicación del impermeabilizante

Mediante rodillo, brocha o llana, según el producto.

Paso 5: Secado y revisión final

Verificación del grosor aplicado y del correcto curado.


8. Zonas críticas que siempre deben impermeabilizarse

  • Base de chimeneas.

  • Uniones entre tejas.

  • Claraboyas y ventanas de techo.

  • Canalones y encuentros con muros.

  • Cubiertas planas con acumulación de agua.


9. Beneficios finales para el usuario

  • Protección duradera contra filtraciones.

  • Reducción de costes de mantenimiento.

  • Mayor eficiencia energética.

  • Conservación del valor del inmueble.

  • Tranquilidad y seguridad ante lluvias intensas.


10. Conclusión

Impermeabilizar un tejado es una inversión esencial para garantizar la durabilidad y el confort de cualquier edificio. Existen múltiples soluciones adaptadas a cada tipo de cubierta, y una correcta aplicación es clave para obtener resultados profesionales y duraderos.